“La filantropía se encuentra en el corazón de la grandeza humana”

La filantropía, etimológica mente, se la define como el amor a la humanidad o al género humano. Este término fue acuñado por Flavio Claudio Juliano (emperador de Roma, 361-363) que restituye el paganismo en su imperio imitando los modelos cristianos: la filantropía cumplía la función de la caridad cristiana. La idea de filantropía llegó a nuestros días y los filántropos son quienes normalmente hacen donativos a organizaciones humanitarias o comunidades, trabajan para ayudar a los demás sin fines lucrativos. La idea de filantropía está vinculada a la beneficencia, la caridad y al trabajo de voluntariado, apoyando a instituciones que intentan de mejorar la calidad de vida de algunas personas.
Hay quienes también lo llaman: ‘Venture Philanthropy’ o ‘Ayudas de Contacto’, dejando de manifiesto la necesidad de poner al servicio de la comunidad no sólo el dinero, sino también los conocimientos, experiencias y la relación directa con las personas. Nosotros preferimos la denominación de Responsabilidad Social Corporativa, en la que se remarca la inversión social de las empresas en: recursos económicos, materiales, conocimiento, inversión comunitaria (mejorando el capital social, la dinamización sociocultural, etc.); inversión social colaborativa, cooperativa y medioambiental; etc.
3 grandes ejemplos de una empresa con responsabilidades filantrópicas











